Sólo interpreto un papel

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Sólo interpreto un papel

Mensaje  Delthora el Mar Mayo 31, 2011 12:34 pm

Él estaba hablándole débilmente al oído, cómo susurrándole cosas que hacían que ella se sonrojara y se riera por lo bajo, sentados en uno de los bancos del parque por dónde tengo que pasar todos los días para volver a casa… ¿Por qué tuve que ver eso? Era el día de San Valentín, y, no está de más decir, que especialmente ese día… había sido francamente horrible. Ninguno de los profesores mostró la menos piedad por acabar antes o darnos un leve descanso entre clases… La mitad de los alumnos estaban acaramelados, la otra mitad perdidos en los pensamientos de que harían hoy… y yo y unos pocos más… deseando llegar a casa para seguir con la rutina de todos los días… Hacer deberes, estudiar y estar un rato delante del ordenador…

Aquella escena de esa pareja me provocó cierto desagrado considerable… por no decir que la universidad se ha plagado de asuntos amorosos en el césped y básicamente en cualquier lado… Todo momento era el oportuno para meterse mano… Cosa que aun me sorprendía más… definitivamente no estoy hecha para estos días.

Volviendo al caso… lo que más me molestó es que ese chico ya se estaba pasando de listo… por desgracia para mí, los llevaba viendo un rato, él no lo sólo le decía cosas bonitas, sino que definitivamente estaba dispuesto a meterle mano… Ella lo paró en muchas ocasiones, lo apartó de ella… pero el tipo seguía insistiendo. Sinceramente me cansé de aquella escena… cogí a la chica del brazo y me la llevé corriendo, por raro que suene, a mi casa, dio la casualidad que empezó a llover y entonces fue cuando corrimos de verdad.
Cuando entramos en casa y nos relajamos un poco, la miré, y viéndola totalmente empapada, cansada y como se apoyaba en sus rodillas para recuperar el aire, me di cuenta que era una muchacha muy hermosa, una cara fina y algo alargada, pelo largo castaño y algo ondulado, fina y de una estatura algo menos que la mía, metro sesenta quizá.

-¿Por qué no te has ido si no querías que lo hiciera?- dije entre cortada mientras cogía aire.

-Él es mi novio… - su mirada ahora era desafiante, su pecho subía y bajaba a causa de la respiración, me culpaba de habérmela llevado… Entonces, sin poder controlarme la arrinconé entre la pared y yo, sin mirarla me acerqué a su oreja y comencé a mover los labios.

-¿Eso quiere decir que a mí también me dejarías meterte mano…?- aquí fue cuando me asusté de mi misma, mi mano había subido hasta uno de sus pechos mientras lo acariciaba sin más.

-S…suéltame, no te conozco de nada…- Me separé de ella sin mostrar mi rostro de asombro y la dejé marchar. Cuando cerró la puerta me tomé mi tiempo para saber cómo reaccionar a esa situación. Tratando de alejarla de un acosador… la había acosado… Intenté no abrir un agujero entre la entrada y la cocina con mi cabeza y procurando no empeorar el día me fui a la ducha y me tiré allí dentro como una hora y media, intentando buscar una solución a lo que había hecho… Seguramente me denunciaría o algo… "¿Se puede ser más estúpida?"


Después de ese fin de semana víspera de San Valentín y sin salir de mi casa y sin hacer nada, el lunes casi puedo decir que fue peor que lo de meterle mano a otra mujer… El caso es que por desgracia para mí parece ser que el tipo ya me tenía fichada en algún momento que no recuerdo y me paró cuando pasaba por el parque.

-¿Qué le hiciste a mi novia?- me cogió del codo y me giró para mirarlo, el tío podría tener bien sembrados los 27, mientras que ella quizá tuviera mi edad… es decir, alrededor de los 20.

-No le he hecho nada, sólo no podía soportar más como le metías mano en la vía pública… mientras ella te estaba diciendo que pararas…- Simplemente me giré y seguí caminando. Entonces me volvió a parar.

-Te estoy hablando niña, no sé que le has dicho o que le has hecho, pero déjala en paz…

Después de esa frase me quedé de piedra, me hice la indiferente y seguí caminando… ¿qué estaba pasando en mi vida? O sea, después de arrastrar a una chica que no conocía de nada a mi casa y meterle mano… ¿me viene el novio a decirme eso…? Por un momento pensé que iba a pedirme un trío…

Llegando a mi casa, al levantar la vista del suelo… Aquello no podía ser verdad, ella estaba en la puerta de mi casa, no podía ser cierto… ¿Era ella quien me iba a pedir el trío? Cuando me vio bajó la mirada, se separó de la puerta y se quedó tras de mí como si estuviera esperando a que la invitase… Puesto que seguía ahí cuando iba a cerrar, la dejé pasar… Sentía como me estaba yendo por el lado malvado… como si un karma de malas vibraciones se apoderara de mí. Llevaba una maleta con ella.

-¿Vives sola?- me dijo sin más entrando a la sala de estar.

-Sí, estoy buscando compañeras de piso… ¿Por qué?- le dije dejando mis cosas y sentándome frente a ella.

-Estoy buscando piso… Quiero independizarme…

-Son 200 al mes, con agua y luz incluidos…- le dije sin más

-Está bien. Por eso no habrá problema…

-Nada de novios en esta casa…- le advertí, no estaba dispuesta verle la cara a ese maldito cerdo ni un día más.

-No te preocupes por él… V… voy a dejarlo. Asique no molestará para nada.- Me ahorré las palabras que él me había dicho hace un momento, sabía que iba a volver a encontrármelo, tendría que rodear el parque por unas cuantas semanas…

-Se paga todo a finales de mes para ingresarlo la primera semana ¿algún inconveniente?- Por alguna razón ya daba por hecho que viviría conmigo. Su móvil sonó varias veces, mientras apretaba las manos y los dientes suplicando que dejara de sonar. Entonces, entonces yo me di cuenta… Estaba llorando…

Me acerqué a ella y la abracé intentando calmarla, dándole calor, ella me abrazó también. Su abrazo, tan cálido, tan reconfortante, era dulce y puro, un abrazo de verdad. Alguien necesitado de cariño. Sus ojos
Azules me miraron por un instante mientras me transmitían todo lo que necesitaba saber… Seguramente era un novio quien la llamaba y definitivamente se había acabado para ellos dos.

-Él me forzó…- cuando lo dijo, mi corazón se aceleró, me impactó y la abracé más fuerte. Me dieron ganas de ir y matarlo, pero ella me necesitaba. Entonces me di cuenta de que… Ella llevaba susurrando algo un rato.

“No sé aun por qué, te quiero…”

Si bien mi mente intentaba quitarse sus ojos de la cabeza… ahora ya era imposible… ¿me estaba diciendo que me quería? Esto no tenía sentido.


Cuando se calmó, apagó el móvil y le enseñé la casa y demás, le dije mis normas, y bueno, después de deshacer la maleta se duchó mientras yo veía la tele, cuando terminó se metió en la cocina y no me dejó entrar hasta que acabó la cena. Preparé la mesa y nos sentamos a comer… Estaba delicioso, le pregunté en qué trabajaba. Es cocinera en un restaurante de lujo…

Aquella noche fue una de las mejores que recuerdo, hablamos sobre nosotras, nuestras vidas y a lo que nos dedicábamos y demás… resulta que era mayor que yo… tres años mayor 20 y 23. Se puede decir que es la primera vez que puedo decir que conozco de verdad a una persona en tan poco tiempo. Entonces ella me dijo que él era el prometido impuesto por sus padres, pero que en ningún momento se interesó por él o le agradó…

-Simplemente interpreto un papel- me dijo sin más.

-¿Qué quieres decir con eso…?- le dije sonriendo

-Ya te lo he dicho antes…- Esta parte de la cena me inquietó. Después de apartarlo de mi mente, pero no olvidarlo, quitamos la mesa, acabamos de fregar y demás y nos sentamos a ver una peli que hacían… Que, inoportunamente, era una película de ambiente lésbico…

-Imagínate que una mujer te hiciera eso… ¿qué pensarías?- Era una secuencia similar a la que yo le había ofrecido aquella primera vez… Me morí de la vergüenza y después sabiendo que estaba roja, desvié la mirada y le dije que no lo sabría hasta que pasara… ERROR.

Acabó al película, ella subió y se acopló en mi cama con la excusa de las sábanas… aunque era verdad, su cama no tenía sábanas. El caso es que se apoderó de mi cuerpo nada más entrar en la cama. Pasó una de sus piernas sobre la mía intercalándola y me abrazó por la cadera. Esto hizo crecer una sensación muy extraña, mi corazón latía, mis sentidos se había agudizado. Y entonces ella lo volvió a repetir.

-Te amo…- y sin darme tregua a que lo rebatiese cogió mis manos y me acorraló por completo, mirándome tan desafiante como la otra vez, pero con la consecuencia que esta vez era yo a la que le iba a meter mano.
Me beso sin pensárselo, metió sus manos por mi camiseta y empezó a acariciarme uno de mis pechos. Mis latidos aumentaron su ritmo. Intenté preguntarle que qué hacía… pero se me intercalaban con mis gemidos.

-Te dije que interpretaba un papel… Te he dicho que te quiero… Te he visto muchas veces pasar por el parque, pero nunca te fijaste, no hasta que ese cerdo me metió mano, pensé que ibas a hacerme algo cuando me arrinconaste, pero sólo conseguiste darme cuenta de las ganas que tenía de estar contigo…

-Pero… Ah… yo… no… aaaah…

-Creíste que yo… Era uke, ¿no?

-Sí… aaaah!- Estaba enloqueciendo. Ella se acercó a mí más, volviéndome a besar con más fuerza, pellizcando mi pezón.

-La ropa empieza a sobrar… -sonrió- Dilo otra vez…

-¿Qué… Q…que quieres…. Ah… que diga…?- Sinceramente era la primera vez que me encontraba en esa situación, pero estaba perdiendo la cabeza y ya estaba totalmente excitada. Mis manos también empezaron a desnudarla, mientras las suyas me provocaban y desnudaban a la vez. Su tacto era suave, y sin vacilar, sabía lo que hacía perfectamente. Quitó mis pantalones y mi ropa interior mientras yo intentaba quitárselos también, pero la primera de las dos en ser desnudada completamente fui yo. La miré totalmente poseída por mis sentimientos, drogada e inconforme con aquel roce de sus manos. Cuando ella estaba también desnuda comenzó a besar todo mi cuerpo, lenta, seductora e incontroladamente, llevándome al borde de la locura.


Cogió y abrió mis piernas separándolas. Era imposible que aquello fuera real y me estuviera pasando a mí… Estaba totalmente húmeda, afirmo que me corrí mientras ella me lo lamía delicadamente, pero no podía pedirle que parara… Deseaba que siguiera, ya todo me daba igual… Necesitaba más. La puse a mi altura y la besé, pidiéndole más entre sollozos. Ella se giró y me siguió lamiendo, no pude controlarme, cogí su culo y agarrándola con fuerza hice lo mismo, ella también estaba muy húmeda, y desesperadamente empezó a tocarme por dentro mientras seguía lamiéndome, no podía impedir colmarme, insegura de que ella no lo estuviera sintiendo igual, aceleré mis lametazos, la toqué todo lo que pude, intentando excitarla tanto como yo estaba…

Entonces fue cuando se levantó y mientras seguía masturbándome empezó a gemir muy rápido y fuerte. Yo también tuve que apartar mi boca para poder gemir libremente haciendo un coro de gemidos enloquecidos e incontrolables. Todo, todo lo demás daba igual, estaba a punto de tener el orgasmo de mi vida y era con una mujer… Sus gemidos y los míos se hacían la competencia por ver quién era la primera que declaraba la perdición del orgasmo… Esa fui yo, y a los pocos segundos ella se colmó, como un vaso, desbordándose totalmente del caudal.

Ella se giró para mirarme. Estaba totalmente empapada en sudor y satisfecha. Igual que yo… Se acercó a mi oído y me susurró que me amaba de nuevo… Y aquellas dos apalabras estaban plagadas de todo sentimiento. Son palabras que pueden decir demasiadas cosas, pero la gente acostumbra a decirlas vacías.

Eso me dijo ella.

-Yo siempre he dicho esa frase totalmente vacía… y hoy siento que he encontrado su significado contigo…

Desde ese momento es algo que no para de repetirme… “Te amo”.

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